Nunca he podido entender por qué a García Márquez le dicen García Márquez, a Juan Rulfo le dicen Rulfo, a José Lezama Lima le dicen Lezama Lima y a Borges le dicen Borges. Por qué será que a los autores reconocidos los llaman por su nombre y apellido o apellido, en cambio, cuando una mujer es reconocida a su apellido le anteponen el artículo la, como si se tratara de una cosa importante: la Monroe, la Duras, la woolf, la Dickinson, la Reifenstahl..... Cuando leo textos en los que a los apellidos de las mujeres se les antepone el artículo la estos textos se me empiezan a volver sospechos.
Otro detalle sin importancia que me molesta mucho es que algunos lectores, preferiblemente hombres y atractivos -amantes de los cocteles y el capuchino- digan que hubieran amado con desesperación a Marguerite Duras, a Elizabeth Barret Barret, a Emily Dickinson, a Virginia Woolf. Yo no creo, sospecho que el hombre común ve a estas mujeres como brujas locas depresivas. También me molesta mucho que se haya extendido un lugar comùn de moda: que las mujeres que merecen el artículo la antes de su apellido, por lo general son lesbianas.

